Esta vez, desde Chile llega la banda Pascuala Ilabaca & Fauna, quienes se presentaron en la ciudad de Cartagena de Indias, Colombia, dentro de lo que fue su gira por toda Latinoamérica. Antes de su presentación, La Música En Venas cruzó palabras con la banda mientras un buen café se compartía, expresando con buen humor y sencillez su paso en este punto de entrada.

La Música En Venas: ¿Cómo ha sido la experiencia de estar por Colombia?
Pascuala Ilabaca: Una experiencia maravillosa, el conocer muchos lugares que nos inspiran y de devolver la música que nos ha influenciado como país hermano.

LMV: ¿Qué tal Cartagena?
PI: Hermosa. Ya tenemos días de estar en la ciudad, adaptándonos al clima, comiendo de lo bueno como el pescado, cócteles, patacones, etc…. Un buen lugar donde llegamos a dar nuestra música.

LMV: ¿Qué esperan de esta noche?
PI: Estamos muy contentos de hacer este concierto con los amigos de Ciudad Móvil. Esperamos que el público contentos y disfruten de nuestra música. Llegamos de una larga gira por Latinoamérica y mañana partimos para Palomino (Magdalena) donde un amigo chileno y luego a Bogotá para terminar la gira con éxito.

LMV: ¿Qué impresiones tienen al ser los ganadores de mejor disco independiente de New York?
PI: Orgullosos de notar que nuestra música se está expandiendo, atrapando un nuevo público. Y agradecidos por este premio al creer en nuestro proyecto. Es para todos los que nos siguen en nuestras aventuras y nos comparten un saludo en nuestras redes sociales y conciertos.

Luego, de habernos regalado estas palabras, P & F se marchan a camerinos a finiquitar su presentación (lo cual se convirtió) íntima ante un público que los esperaba de forma impaciente en la casa cultural Ciudad Móvil Cartagena de Indias.

10:55 de la noche y la banda desfila sobre el camino de piedras ubicando sus instrumentos, un espacio donde la lluvia amenazaba y la luna más los relámpagos eran los testigos de una noche no tan común para el lugar. Los artistas vestían como orquesta cubana de los 80. Los varones con camisas guayaberas de colores y un solo tono y la dama un hermoso traje elegante de figuras abstractas y de corte oriental.

¡Buenas noches! Dijo la cantante, sonando el tema Isla. Canción que dio la apertura al concierto, un “lujo del cual pocos nos podemos dar”. Chile estaba presente en cada acorde, golpe y voz de cada uno de los integrantes. Saludan y dan las gracias por la espera (la guitarra haciendo un fondo), comentan lo feliz de haber estado y conocido la ciudad amurallada.

Retoman. Lamenta La Canela, Violeta & Frida y Rezos de Montealegre, son las piezas con las que continúan el recital. Canciones que reflejan sonidos del Jazz y la Cumbia por tradición chilena y colombiana. Con el agregado de ser letras fuertes y delicadas, transparentes y alegóricas haciendo énfasis en la admiración de la mujer, homenajeando así, a Martha Gómez y Frida Calo principalmente, pero a todas en especial.

 Como el arriero, se fueron por el Caminito viejo, a la frescura con Ay mamita, mamita y al destello de mitos pueblerinos con La llorona, mientras contaban historias chilenas y la gran diferencia de sus grandes conciertos a comparación del que estaban. Aún, la felicidad brotaba.

Anuncian que Christian Chiang el bajista, se encuentra de cumpleaños. De una, todos coreábamos la canción de cumpleaños.

Ya habían cruzado más medio repertorio, “un recuento de éxitos sacados de sus 4 discos editados, un logro del cual se siente muy orgullosos” definen los chicos.  De allí, a las malas mañas, Pecado Original, Busco Paraíso la gran travesía a la felicidad y a la provincia donde los hombres les conmemoran un día por estar ebrios, el Carnaval de San Lorenzo de Tarapacá.

11:45 pm, anuncian su despedida. Y Diablo Rojo Diablo Verde  fue la canción escogida por el combo de músicos. Gran aliciente para un público que estaba atrapado en las fauces chilenas y atención brindada. Sin ellos pensarlo, entre los aplausos y coros, les pidieron otra canción. Esta petición, fue transformada en una muestra de baile tradicional chileno “la Cueca”. Una danza utilizada para cortejar. Los bailarines, voz y guitarra.

Ahora sí. Con saludos, risas y aplausos se despidieron de la ciudad que los acogió por primera y quizás única vez.

Texto: La Música En Venas   @LaMusicaEnVenas