El cantautor colombiano Pala suma a sus constantes días diversas alegrías que solo un artista de talante y casi alcurnia (raso, además) puede sentir. El poder expresar mediante las letras como espada de pluma quijotesca, sus ideas, odios, bellezas, delirios, encuentros y demás acciones itinerantes ante una sociedad que se des-comprende y se in-culturiza por tantas maricadas (perdón a los lectores) de los medios y el veneno dentro del santo grial para devastar realidades, es elogiar la grandeza de un escritor versátil que tiende a codearse dentro de las nuevas texturas literarias de Latinoamérica.

En contribución, reseñamos su último disco titulado “Alamar”, presentado en el año 2016 y que sin importar ese tiempo, sus canciones suenan a un aire fresco tropical que no deja envejecer por ningún motivo este compendio sonoro. 10 canciones que no es un experimento sonoro hacia géneros que dentro de su música no es tan común, pero que lo llevo a una a puesta interior, a la carencia de aportar un Son a una tierra prometida de la que llegó y se enamoró; aprendió y sucumbió al ser arponeado con mañas apasionadas. Su tributo a Cuba y al Caribe.

Una clave que marca y nos introducirnos a cualquier parte del Caribe con la canción “Aquí y Ahora, Man”, un escenario de compinches sentados a la orilla del mar, tomando vino y para algunos, habanos fumar, para el pensar en el tiempo, concluyendo mediante tertulias (y nos la imaginamos agitadas), lo interesante es estar aquí y ahora. Y pues claro, como no sentirla y ser expresada en “La Vida Está Mal Usada”, la evocación a vida, a lo heterogéneo y homogéneo; al llanto y la alegría. Todo sabor y sin sabor de realidades que son coexistidas como hilos que se recogen y se encuentran con el tiempo, que cada quién da su significado.

Y allí, refrendando los compadres suena la vieja poesía de “Eso Vale Todo”. Ya tatareada por él y que sirve de argumento para razonar y que guste o no, cada acción que se refleja esta condicionada a una recompensa que dignifica y ratifica un pensar, de que todo es valedero e igual para Brad Pitt y cuasimodo. Tumbando esquemas y vociferando “Quién Dijo No”, si todos podemos. ¿O no?. Si todos somos cantantes de nuestras sendas y Pala lo demuestra en “Yo Solo Vine A Cantar”, un cantautor que de manera inhóspita y esquiva de forma intencional camina por las travesías anchas de la vida en retórica de Sócrates, mas no de fondo.

Caemos en la sinfonía de la melancolía como bolero falaz con “Tonto” y la añoranza de recordar y de voltear atrás para recordar los hechos de la gloria y decir que se ha podido recoger de ese cultivo global que hemos sembrado, en lo que somos. El sueño de todo ser humano que de “Poco Más y Poco Menos” siempre tenemos algo para sonreír.

Y con ese algo, una carrera profesional o ser empirista profesional, que en este caso lo último es, que no se aleja de las realidades colombianas y con referencia de cuentos infantiles se comparte las experiencias de conocer ejemplos que sustentan su día a día con la malicia indígena que caracteriza y retar a la vida con “La Práctica Hace Al Maestro”. 

De Joaquín Sabina se versiona amadamente la canción “Jugar Por Jugar”, un bolero que al string del teclado da la influencia del género Reggae a la pieza sonora. La penúltima canción que aconseja y enseña, que se dedica por sí misma y da el convite por estar en la tierra. Un brindis a la vida, a la felicidad, a la locura, al pensamiento lunático, a la liberación y demás sentidos y elemento que debemos de explorar, clasificar, ejercitar, entre otros avatares que debemos enfrentar y con la confianza de lo hecho o dado, es decir, ¡Salud! “Sabes Bien”.

Nuestra recomendación es escuchar este gran material sonoro con vino y déjese llevar al Caribe por “Alamar”.

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Texto: La Musica En Venas      @LaMusicaEnVenas